domingo, 31 de mayo de 2009

Todos perdidos



Tras la alta muralla
de los tristes,
yace una raza eterna
de coraje y venganza...
Tras mil aceras de sombras,
vienen los caminos desorbitados
de las gentes perdidas;
perdidas de pura locura
en este mundo demenciado...
Sin lugar para antiguos
nobles saberes...lástima...
Sin atención al anciano
sabio que observa la vida
desde el balcón inmaculado
de los añosos poderes,
sin la música de los Dioses,
ejército azul, que tremolando
visitan tu corazón a diario;
sin libros que nos hacen,
merecedores de la vida
y la muerte...
¿Qué merecemos?
¿El saber y el lugar?...
Antiguos valores de libertad,
el sustento del amor y del cariño.
Perdidos...


nota:Escucha la canción hasta el final, anda,hazme el favor. Seguro que me lo agradeces.

Tengo un razonamiento - 31/ 05/ 2009

Durante unos días de hace unas semanas, todas las autoridades de mi ciudad, y parte de las del país, se disfrazaron de felpudos para que pasaran por encima de ellas ocho o diez individuos cuyos nombres eran, son y seguirán siendo desconocidos para la humanidad y cuyos únicos mérito y poder se los confiere su condición de miembros del Comité Olímpico Internacional (COI). Presidentes y presidentas, ministros, alcaldes, secretarios y subsecretarios, deportistas, artistas y hasta el Rey, si no me equivoco, dejaron de lado sus quehaceres y se dedicaron en cuerpo y alma a pasear y agasajar a los individuos en cuestión, que venían a echarle un vistazo a Madrid para considerar su candidatura como sede de los Juegos Olímpicos de 2016. Como me resumió un taxista en aquellos días: “Ya nos los pueden dar, porque se los está tratando como a dioses”.

A la vez, las pantallas de televisión se llenaban de anuncios que no sé bien qué anunciaban. En uno, cursi y mendaz como pocos (y miren que hay competencia en la publicidad, en cuanto a cursilería y mendacidad), una ancianita beatífica expresaba con voz afligida su anhelo de vivir unos años más para ver lo que nunca había visto, ella que tanto había: unas Olimpiadas en su ciudad. En otros, numerosos rostros populares aparecían diciendo todos lo mismo: “Tengo una corazonada”. Se sobreentendía que lo que sus corazones les susurraban era que Madrid sería elegida esta vez. También se ha pillado a mucha gente de renombre haciendo un absurdo ademán-contraseña con la mano abierta, como intentando parar un golpe. Por último, todos esos anuncios los remataba un lema en Spanglish, ideado sin duda por un cerebro de gallina: “Hola everyone”.

Pues bien, lejos de una corazonada, lo que yo tengo es un razonamiento según el cual es imposible que a Madrid se le otorguen esos Juegos (ansiados, según encuestas, por el 90% de la población, aunque casi nadie sepa decir por qué diablos los ansía), ni ningún otro acontecimiento de relumbrón. Lo que me asombra, de hecho, es que las autoridades de la capital y de la Comunidad aspiren a nada, y se gasten cerca de un millón de euros en promoción, y adulen hasta la náusea a los sujetos del COI, teniendo la ciudad como la tienen, y además permanentemente. Son ya veinte años (desde que empezó como alcalde Álvarez del Manzano) los que los madrileños llevamos recibiendo este mensaje de nuestros representantes: “Lárguense. Nos molestan ustedes, nos estorban en nuestras obras y escenificaciones. Esta ciudad no es para vivir en ella, como ustedes pretenden, sino para que nosotros hagamos negocio abriendo y cerrando las calles sin cesar, tirando árboles, ensanchando aceras que nunca han ido abarrotadas, construyendo aparcamientos y estaciones innecesarios, complaciendo a las constructoras y a las empresas de obras públicas, cargándonos las pocas zonas decentes que quedan, como el Paseo del Prado, levantando los suelos para poner sucio granito en su lugar, organizando chorradas que dificulten el tránsito, atronando los oídos con nuestras maquinarias, horadando túneles. ¿Qué hacen ustedes intentando pasear, descansar, trabajar, dormir, vivir? No es lugar para eso. Ustedes no cuentan. Váyanse de una puta vez”.

Y así, ¿cómo va a concederle nadie nada a un sitio sucio, caótico, perpetuamente destripado, ruidoso, incivilizado, invivible? Cualquier visitante se queda atónito y espantado. En la Plaza Mayor conviven el chabolismo y las meadas; la Puerta del Sol lleva cinco años (!) reventada, llena de mariachis y de mendigos salidos de la Corte de los Milagros (uno sin brazos, otro sin piernas y en ese plan, clama al cielo que el Ayuntamiento no se haga cargo de esa pobre gente); Serrano convertida en paisaje bélico por lo menos hasta 2011 (!), como Alcalá; dentro de nada correrán la misma suerte el Paseo del Prado y Colón y Callao, todo céntrico y todo a la vez, sin necesidad, sin sentido, sin mejora posible. Madrid es la ciudad del mundo en que se hacen más obras y menos lucen sus resultados. Parece regida por dementes desatados. Hace poco pasé por Sol. Se celebraba el Día de Europa o algo así, había carteles que rezaban: “Puerta del Sol, puerta de Europa”. Mientras las perforadoras de la superflua estación concebida por Álvarez Cascos (ya ha llovido) repiqueteaban a lo bestia, un coro de niños intentaba cantar junto a ellas, delante de la sede de Esperanza Aguirre. Hay que ser muy “cojonuda” –como opina de ella el grosero presidente de la patronal, Díaz Ferrán– para llevar a esos críos a cantar a Sol. Es un ejemplo entre mil de lo que sucede aquí sin cesar.

Lo siento por el 90% de mis conciudadanos, pero no puede haber Juegos Olímpicos en Madrid. No mientras la ciudad siga siendo un campo de minas y zanjas y vallas y estruendos y andamios. Todas esas autoridades, si de verdad quisieran una Olimpiada, lo primero que harían sería permitir vivir aquí. Es decir, pasear, respirar, trabajar, descansar, dormir. Dejarnos en paz. Es ya una cuestión de supervivencia: somos nosotros o ellos. Que se vayan ellos, por favor.

JAVIER MARÍAS

El País Semanal, 31 de mayo de 2009

jueves, 28 de mayo de 2009

Natalie Merchant - Beloved Wife

Natalie Merchant. Te amo.
Porque te oigo y siento que el corazón se enlentece para oirte también y luego da saltos de alegría, y llora, dentro de mi pecho...
Por esta, mi canción favorita...que ya he puesto, quizá más de una vez...
Os dejo hoy esta canción superlativa:



You were the love
for certain of my life
you were simply my beloved wife
I don't know for certain
how I'll live my life
now alone without my beloved wife
my beloved wife

I can't believe
I've lost the very best of me

you were the love
for certain of my life
you were simply my beloved wife
I don't know for certain
how I'll live my life
now alone without my beloved wife
my beloved wife

I can't believe
I've lost the very best of me

you were the love
for certain of my life
for 50 years simply my beloved wife
with another love I'll never lye again
it's you I can't deny
it's you I can't defy
a depth so deep
into my grief
without my beloved soul
I renounce my life
as my right
now alone without my beloved wife
my beloved wife

my beloved wife
my love is gone she suffered long
in hours of pain
my love is gone
now my suffering begins
my love is gone
would it be wrong if I should
surrender all the joy in my life
go with her tonight?

my love is gone she suffered long
in hours of pain
my love is gone
would it be wrong if I should
just turn my face away from the light
go with her tonight?

miércoles, 27 de mayo de 2009

"Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente."
Stendhal.




lunes, 25 de mayo de 2009

Algo insuperable para mi alma...

Un video con los grandes Prerrafaelistas con música de Kaczmarek.
Sin duda, esto se le ocurrió a un genio!




y una mirada (con música de la gran Loreena McKennitt) al más grande de todos: Waterhouse!
Primero neoclásico, luego Prerrafaelista...finalmente simbolista. Artista de mis sueños desde que no sabía ni cómo se llamaba....



viernes, 22 de mayo de 2009

Solos


Marco con sangre,
los días en tu diario de ausencias.
Espero, exhalo, reviento...
y sólo queda, de nuevo, la espera.
Los ángulos de esta vida
nutren cada segundo, por ti.
Y sigue llegando la música,
siguen mirando las nubes,
y pasan las horas sin tus ojos...
Mirar es no creer, oir
es no saber, tocar...
es hurgar la llaga; y oler
es pudrir el aire.
Sólo "Ser" puede salvar,
el alma que aspira al amor,
sentir, nada más, sin distinguir
manos ni ojos. Amar con todo tú,
ser uno mismo el mensaje
y viajar hacia ti, sin diarios
ni relojes; sin alarmas ni prisas,
sin esperas que disipen el ánimo;
solos; amor y yo.


...

miércoles, 20 de mayo de 2009

Robert Burns - My Heart's In The Highlands. Música - Arvo Pärt

Farewell to the Highlands, farewell to the North,
The birth-place of Valour, the country of Worth;
Wherever I wander, wherever I rove,
The hills of the Highlands for ever I love.

My heart's in the Highlands, my heart is not here,
My heart's in the Highlands, a-chasing the deer;
Chasing the wild-deer, and following the roe,
My heart's in the Highlands, wherever I go.

Farewell to the mountains, high-cover'd with snow,
Farewell to the straths and green vallies below;
Farewell to the forests and wild-hanging woods,
Farewell to the torrents and loud-pouring floods.
My heart's in the Highlands, &c.

La maravillosa versión del Maestro Arvo Pärt para contratenor y órgano.
Sublime. El éxtasis.

martes, 19 de mayo de 2009

1920-2009




Ayer quise despedir a Don Mario desde este, mi rincón, pero no pude...
Me quedé llorándole en la intimidad, solos mi recuerdo y su poemario, gastado, con las hojas casi otoñales por el trasiego de años. Sentí que así componía el mejor Requiem que era capaz...de esta manera humilde y honda. Y aunque nunca conocí a Don Mario (ojalá!), creo que a él le hubiera gustado que todos aquellos, las legiones de los que leemos (nunca diré leíamos) su obra le rindieran tributo de esta forma sencilla, sin artificios.
Porque toca directamente mi corazón. Y eso pasa con pocos artistas. A veces duele, otras te hace cosquillas...pero siempre renace de nuevo con cada nueva ojeada a sus letras , a sus poemas,a sus cuentos. Porque esa mirada limpia, esos ojos buenos son la materia de la que escribía...su vida, el amor, el exilio, la tristeza y la alegría. La vida...
Una lágrima desdibujó ayer el primer párrafo de corazón coraza en mi antigua edición de sus poemas seleccionados. Ahora es tiempo de guardarlo y comprar otro ejemplar sobre el que llorar tranquilo.

Gracias Mario!!

domingo, 17 de mayo de 2009

Ni se les ocurra disparar - 17/ 05/ 2009

Lo de España y sus famosas “fuerzas de paz” –es decir, lo que antiguamente se conocía como el Ejército o las Fuerzas Armadas– ya no se sabe si provoca risa o desolación. Desde hace tiempo todos nuestros Gobiernos, sin duda para tranquilizar a una ciudadanía desaforadamente pacifista y tiquismiquis, nos han vendido que las intervenciones de nuestras tropas en el extranjero son “solidarias” si no “humanitarias”. Ni un solo soldado nuestro se desplaza a ningún sitio si no es para hacer el bien, ayudar a reconstruir un país, proteger de quien sea a la pobre población, entregar flores a los niños y por supuesto no disparar un solo tiro, así los estén degollando los fanáticos o bandoleros de cada lugar. Somos el único país que tiene un Ejército no para la guerra sino para la paz, faltaría más, dónde se han visto militares que entren en combate, disuadan e infundan temor en los enemigos y demás antiguallas belicistas condenables, crímenes todos contra la humanidad que nosotros jamás vamos a cometer. Los españoles de hoy somos justos y cristianos, ofrecemos siempre la otra mejilla, y muy terribles se tienen que poner las cosas para que osemos repeler un ataque, qué es eso de responder con disparos a los disparos, así sólo se consigue crear una espiral de violencia y aumentar la tensión.

Y eso nunca, en escenarios de guerra o similares. Es lo que han ordenado la Ministra del ramo y el Estado Mayor de la Defensa para los casos de barcos españoles secuestrados por piratas en el Índico. “Los militares españoles sólo podrán utilizar la fuerza letal cuando esté en riesgo la vida de los marineros secuestrados, pero no para evitar que los armadores tengan que pagar rescates”, decía la noticia. Y añadía: “Se trata de un protocolo muy restrictivo, que contempla el empleo de la fuerza como último recurso, de forma proporcionada y progresiva, y evitando a toda costa una eventual escalada de la tensión” (las cursivas, mías). Mecachis, y yo que creía desde la infancia que el asalto y abordaje por parte de un barco pirata era una situación de máxima tensión difícilmente superable. Pues no, ya ven, toda la vida equivocado. Para el Ministerio de Defensa sólo hay máxima tensión, y está autorizado el uso de la fuerza letal, en el momento en que los piratas empiezan a hacer desfilar por la plancha a sus rehenes, camino del fondo del mar, o a cargárselos en cubierta con tiros en la nuca o decapitaciones. “Al contrario que los Estados Unidos y Francia, que en los últimos días han liberado por la fuerza dos embarcaciones secuestradas, matando a cinco piratas, España sólo contempla el uso de la violencia para salvar la vida de los rehenes, que es la máxima prioridad”, proseguía la noticia. Por fortuna matiza nuestro Ministerio: “Un rescate por la fuerza podría estar justificado si los piratas adoptan actitudes más violentas hacia sus secuestrados, lo que no se puede descartar tras los últimos incidentes”. Supongo que los marinos españoles, en sus fragatas, sabrán por arte de magia, o a través de algún médium, en qué instante a dichos piratas –fuera de su campo visual y de su alcance– les ha dado por ponerse “más violentos” con sus cautivos. Y entonces sí, ah, entonces que se preparen, porque haremos uso de la fuerza letal, aunque estemos a centenares de millas y no tengamos ni idea de dónde se encuentran, ni ellos ni sus prisioneros brutalizados. Pero ojo, antes habrá que cerciorarse de que están pasando a éstos a cuchillo, no vayamos a contribuir “a una eventual escalada de la tensión”.

Seguro que nuestro Ministerio no vio la suficiente en el ataque que pocos días después sufrió el crucero italiano Melody, con casi mil pasajeros a bordo. El propio jefe de los asaltantes, Mohamed Muse, se lo contaba decepcionado a France-Presse en Mogadiscio (curioso mundo en el que este individuo hace declaraciones a una agencia de información): “La captura de un barco tan grande habría representado una nueva era de la piratería”, se lamentó como quien habla de un récord fallido para el Guinness. “Pero los del crucero utilizaron una táctica inteligente y no pudimos subir a bordo. Estábamos listos para capturarlo, realmente los acribillamos a balazos, pero es un barco imponente y sólo contábamos con diez hombres”, se excusó. La “táctica inteligente” del Melody consistió, entre otras argucias, en “repartir las pistolas de la caja fuerte entre el personal de seguridad” y movilizar a cincuenta marineros. Y, tras alguna que otra artimaña, “nuestros hombres empezaron a disparar y los piratas desistieron”. Fatal, oigan, fatal, por lo menos para nuestro Ministerio, que en modo alguno se habría permitido reaccionar tan desproporcionadamente, acrecentando la tensión. ¿Acaso estaba en peligro la vida de los secuestrados? Pero por favor, si ni siquiera habían secuestrado aún a nadie, los pobres piratas. Cómo íbamos a dispararles. Sólo estaban acribillándonos a balazos e intentando capturar a unos mil, y una mera tentativa no es motivo para abrir fuego. Recuerden que somos humanitarios, y abnegadas fuerzas de paz.

JAVIER MARÍAS

El País Semanal, 17 de mayo de 2009


Gracias Sr Marías. Esta si que es de las buenas.

sábado, 16 de mayo de 2009

Mademoiselle Satán - Jorge Carrera Andrade.

Mademoiselle Satán rara orquídea del vicio.
¿Por qué me hiciste , di, de tu cuerpo regalo
la señal de tus dientes llevo como silicio
en mi carne posesa del Enemigo Malo.

¿Por qué probó mi lengua el sabor de tu sexo
y el vino que en la noche destiló tus pezones?
¿Por qué el vello que nace de tu vientre convexo
se erizó para mí con nuevas tentaciones?

¿Por qué se hundió en mis labios tu lengua venenosa
y se hallaron tus ojos con un lúbrico signo?
Y cuando haces vibrar tu desnudez lechosa
pienso en que debes ser la hembra del maligno.

Si se adueñó este ídolo de mi alma hasta la muerte
y no tengo la culpa ¡oh San Antonio casto!
Yo que era niño aún y como el roble fuerte
dejé quemar mi vida sobre tu altar nefasto.

Yo la he visto desnuda ¡Señor!, ¡si, yo la he visto!
Tembló y quedose el alma eternamente muda.
Prefiero a ese recuerdo los tres clavos de Cristo,
la cruz, antes que verla en mis noches desnuda.

Señorita Satán, tú que todo lo puedes,
tus hombros, tu cadera que reclaman incienso,
tus suaves pies, tus brazos, son otras tantas redes,
tendidas hacia el pobre corazón indefenso.

Me diste el dulce gusto de tu boca, el turbante
martirio de tus muslos ceñiste a mi cintura,
y cuando fuimos presa del espasmo extenuante,
tu enorme beso fue como una quemadura.

Eres la hembra única, lo mismo en el reposo
que en el sexual combate, ¡Santa Orquídea del vicio!
Hasta cuando torturas con tu cuerpo oloroso,
no hay placer en el mundo que iguale aquel suplicio.

Satán, mujer que tienes un rubí en cada pecho,
tus verdes ojos lúbricos son siempre una asechanza,
tu desnudez que viene las noches a mi lecho,
para mi ciego olvido, es tu mejor venganza.

Jorge Carrera Andrade

viernes, 15 de mayo de 2009


Perdóname



Can you forgive me again?
I don't know what I said
But I didn't mean to hurt you

I heard the words come out
I felt that I would die
It hurt so much to hurt you

Then you look at me
You're not shouting anymore
You're silently broken

I'd give anything now
to kill those words for you

Each time I say something I regret I cry "I don't want to lose you."
But somehow I know that you will never leave me, yeah.

'Cause you were made for me
Somehow I'll make you see
How happy you make me

I can't live this life
Without you by my side
I need you to survive

So stay with me
You look in my eyes and I'm screaming inside that I'm sorry.

And you forgive me again
You're my one true friend
And I never meant to hurt you


...................pues eso. Sea lo que sea que te haya molestado: Perdóname.
La única manera de herir a una persona si la quieres de verdad es sin darte cuenta, por un terrible error, por una burla ciega del destino....

miércoles, 13 de mayo de 2009

"La Tierra es un barco demasiado grande, una mujer demasiado hermosa, una música que no sé tocar".
Tim Roth en "La leyenda del pianista en el oceáno"

martes, 12 de mayo de 2009

domingo, 10 de mayo de 2009

Día de Confesiones - 10 /5/ 2.009


A mi regreso de un viaje llamé a Arturo Pérez-Reverte con preocupación. Me la habían causado dos artículos suyos, publicados durante mi ausencia, en el suplemento en que escribe todos los domingos. (No soy indiscreto al relatar esta conversación, ya que se refirió exclusivamente a cosas que él mismo había revelado a millones de lectores.) “¿Cómo es eso de que desayunas crispies y un vaso de leche y que mientras tanto hojeas revistas del corazón?”, le pregunté, pues eso había confesado en la primera de sus columnas. Y añadí: “Nada en contra de nada, pero me extraña que lo hayas contado. Estoy seguro de que muchos seguidores se habrán quedado perplejos: habrían esperado que desayunases chistorras y huevos fritos, o en su defecto un carajillo, y que hojearas viejas Hazañas bélicas o por lo menos Rip Kirby. ¿Y qué es eso de que has vuelto a ver en DVD Las cosas del querer” (la notable película de Jaime Chávarri, como contaba Pérez-Reverte en la segunda columna) “y que en el coche vas oyendo a menudo copla española? Me temo que tus lectores estarán estupefactos. Esperarán que repitas Río Bravo o ¡Hundid el Bismarck!, que ya sé que también ves con frecuencia, y que al conducir escuches a tus Tigres del Norte, o canciones de piratas, o unas buenas marchas militares, aunque sean británicas”. Su respuesta, que vino tras una carcajada, fue noble y parca, como le cuadra a él: “Tienes razón. Voy a llevar más ojo, me estoy amariconando”.

La verdad es que lo honra haber admitido todas estas costumbres que en principio no casan mucho con la imagen aguerrida que se tiene de él. Somos pocos los que confesamos no ya nuestras “debilidades”, sino ciertos gustos que, por uno u otro motivo, nos parece que “no quedan bien” o que no son acordes con la personalidad que nos hemos forjado de cara al exterior, y no hablo sólo de las personas más o menos públicas, sino de cualquier particular. A muchos de éstos les cuesta reconocer, ante sus amistades o conocidos, que disfrutan con músicas o películas o programas no ya “impropios” del carácter que exhiben, sino directamente abominables. A veces tenemos una justificación que analicé hace diez años en un artículo titulado “Ídolos de la aberración”: hay personajes, emisiones, espectáculos que nos horripilan tanto que no podemos apartar la vista o el oído de ellos. Es la fascinación del horror. Permanecemos clavados ante la televisión o la radio, incapaces de zapear o de mover el dial, embriagados por la incredulidad y el espanto. Sé de gente normal que no se perdía unos maitines del Monaguillo Colérico ni un teledragó de Dragó, para comprobar el nivel hasta el que podían bajar. (Descuiden, no me engaño: también sé que hay personas que leen religiosamente esta página para odiarme a gusto y decirse: “Es que lo de este tío no tiene nombre”.)

No voy a ser menos que mi colega Alatriste, luego voy a confesar. Nada puedo decir de mis desayunos porque más bien no desayuno: bebo un poco de Coca-Cola sin cafeína, y si tengo hambre (no suelo), un “esencial de pera”. No me da tiempo a hojear nada. Los lectores memoriosos saben que he sido fiel seguidor de Los Soprano, El ala oeste de la Casa Blanca, Deadwood, Mad Men y 24, pero estas series (dudosa la última) entran dentro del buen gusto convencional. Lo que nunca he dicho es que también he seguido –a ráfagas, bien es verdad– Los Serrano, francamente zafia en su conjunto; que estoy viendo algún episodio de Águila Roja, que de niño no habría tolerado ni en tebeo; que desde hace varias temporadas procuro estar al tanto de Amar en tiempos revueltos, inicialmente porque en su equipo de guionistas está una gran amiga mía, Julia Altares, y luego por acostumbramiento, dado que se trata de una producción digna para ser cotidiana, aunque irregular; y que de vez en cuando me asomo a Dónde te escondes, corazón (aquí sí por el horror). También confieso que algunas noches me pongo viejas comedias ñoñas de la insoportable Doris Day, y en cuanto a música, me entusiasman el calypso y las broncas baladas irlandesas de The Dubliners y The Clancy Brothers, que también le gustan a Bob Dylan, uno siempre busca afinidades ennoblecedoras. (La música en español no la aguanto, salvo las rancheras y poco más, ahí tengo poco por lo que sonrojarme.)

Todos tenemos gustos o pasiones indecentes o que, aunque no lo sean, solemos ocultar. Hace poco me contaba por carta John Ashbery, candidato al Nobel y el poeta de mayor prestigio de su país, que a sus ochenta y un años le encantaba ponerse las películas más absurdas (musicales demenciales y comedias ridículas de los cincuenta). Ojo, es lo que se llama un poeta serio e intelectual. Me pregunto qué hace que nos gusten cosas que sabemos que son mediocres o malas, y qué nos lleva a callar ese gusto. Quizá todos necesitamos ser vulgares al menos un rato al día, y sentirnos masa, y en compañía abundante, para ayudarnos a entender el mundo y por tanto a nosotros mismos, que nunca somos tan distintos unos de otros. Curiosamente, en lo que no sé permitirme “desfallecimientos” es en lo que practico, la novela: no me veo leyendo El perro con el pijama de rayas ni El incidente de los cometas en el crepúsculo ni La chica que soñaba con los números primos. Quizá debería aprender a arriesgarme, también en ese campo.

JAVIER MARÍAS

El País Semanal, 10 de mayo de 2009