lunes, 20 de abril de 2009

Destino de fracaso

Proponerse un destino de fracaso
y ser fiel al mar,
eso es lo único que me espera.
Revivir una y otra vez el abismo,
matar a cada momento
la vida que me regalas cada día.

Me desprecio. Desprecio mi cuerpo
y mi alma de fantasma. Desprecio la vida
que me corrompe, la fatalidad del desengaño,
lo desprecio todo de mí.
Desprecio la noche y el día.
Desprecio la carne viva que me envuelve
y envidio al gusano que devora
la corrupta sangre muerta.

Vomito sobre mí, me desprecio,
rompo cristales
y arranco lamentos.
Retuerzo gargantas y quemo recuerdos;
revivo sin ganas
y muero entre sueños.
A cada lado se abre la brecha,
la negra sonrisa de sombra en mi cuello.
Y me desprecio,aunque ahora...
ahora ya estoy muerto.

14 comentarios:

Sirenita dijo...

Si te vieras con mis ojos como yo!

Y como muchos/as.

Ay!! si te vieras!!!!

Bicos.

marisa dijo...

Pues si que estamos bien...Vaya par de dos hacemos hoy...
Un beso

*GEORGINA* dijo...

que te puedo decir. tengo solo un suspiro.
mejor me quedo yo con esas palabras
y te dejo solo un gran abrazo
es una poesia hermosa. simplemente .
saludos cordiales.

Anna dijo...

La vida es bella...debemos despreciar que sea tan corta. Saludos.

Anónimo dijo...

Pues si tanto te desprecias, cambia.

Anónimo dijo...

A tí no te contaba yo algo al oído ni pagándome. Si tanto te detestas cambia. Y fantástico eso de que censures los comentarios, muy bien, digno de una persona madura, si, ya lo creo. Tienes que aprender que la gente no está en el mundo para hacértelo más agradable, si no quete vas a encontrar de todo, y hay que aceptar las críticas. Eres un vampiro emocional que vive de dar pena a los demás y no tiene las narices suficiente como para cambiar lo que le gusta. A todo el mundo le pasna cosas malas y siguen adelante. Sin dar pena ni llorar. No te extrañe que la gente pase de tí, gente que un día se preocupó y a la que has terminado cansando con tus lloros y mentiras.

Cambia, muévete, actúa. Y estudia un poco qué es eso de la inteligencia emocional, que te hace falta.

Alberich dijo...

Si me conoces, ahora eres tú el q se esconde detrás del anonimato.
No sé q te he hecho yo, pero q sepas q sólo es un intento de poema..si lo deseas puedes desvelarme tu identidad y entenderé mucho mejor lo q me dices.
Y claro q modero...si no no te imaginas la de chorradas q saldrían.

Lenka dijo...

Es demasiado fácil eso de escupir basura desde el anonimato. Demasiado fácil y cobarde. La honestidad es otra cosa. Cuando quieres a alguien y crees que está equivocando el camino, se lo dices. Sin ofensas, sin esconderte. Porque cuando hay aprecio mutuo y respeto, no hay ofensa que valga ni hace falta ocultarse como una rata.

Somos muchos los que apreciamos a Albe, los que le hemos dicho: arriba, tú puedes, estamos contigo, creemos en ti. Muchos le hemos tirado de las orejas sin necesidad de hacerle daño. Hemos procurado estar ahí en lo bueno y lo malo. Quién no llora, quién no se queja alguna vez? Acaso tú, el anónimo valiente??

Estoy orgullosa de Albe, de la extraordinaria persona que es, de sus esfuerzos. Le quiero feliz, porque lo merece. Si tengo que gritarle, le grito, pero dando la cara y sin soberbias fáciles ni palabritas de autosuficiencia. Menuda ayuda, la tuya. Aquí, el perfecto. El que sabe medir el dolor ajeno. Qué listo eres. Qué sabio. Te permites tú hablar de inteligencia emocional?? Qué huevazos, campeón.

Querer a alguien no es consentir que se hunda, ni tenerle lástima. No es callarte cuando crees que debes darle un buen meneo. Pero tampoco es soltarle toda la mala baba que te viene a la boca. Ya que te falta educación, humanidad, valor para ir a la cara y fuerza suficiente como para servir de ayuda, al menos ten la decencia de alejarte de lo que te supera. No molestes, al menos. Callado habrías sido más útil. Encima creerás que lo has hecho "por su bien", cuando te has limitado a descargar tu rabia. Tremendamente útil todo. Pues gracias, por mi parte. Héroe.

Por cierto, que yo escribo los cuentos más trágicos que puedas imaginar, y soy de lo más feliz. Pero quizá la mera creatividad escape a tu simpleza. Teclear puede ser un ejercicio de lo más sano, un desahogo, un escape. Muy terapéutico. Tampoco espero que entiendas eso.

En fin, que si aquí has concluído tu inestimable labor, espero que te vayas a hacer puñetas. Seguro que hay muchas más personas a las que puedes "ayudar" con tu sapiencia y tu saber hacer. Corre.

Alberich dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

No os centreis en mi anonimato para atacarme. Sabeis que lo que he dicho son verdades como puños, tu misma Lenca lo reconoces. Querer y reclamar atención dando pena no es de personas maduras. No es de hombres. Y yo no he insultado en ningun momento, solo defino un carácter. Y lo hago porque quiero y me apetece. Y el que se pica, ajos come.

Si no fuera verdad lo que he dicho, sino tuviera razón, no habriais saltado así. Os habeis retratado solitos, como campeones. Alberich, quien te aguante que te compre, que no sabe lo que se lleva, no lo sabe. Espero que tu amiga Lenca te de toda esa atención que necesitas y pides con lloriqueos de niña acomplejada. Aunque espero que algundía madures y te des cuenta del error en el que estas metido y al que te han llevado tus mentiras y tu engaño. El que haces a los demas y el que te haces a ti mismo. Tu vida no es como dices, y lo sabes. Los que te conocemos de cerca lo sabemos y te tenemos fichado. Ya no nos engañas más.

En fin, Lenca, todo tuyo. Que os den morcillas a los dos. Ahí os quedais.

Y ahora a lloriquear otro rato. Venga.

Eli dijo...

Albe, siempre ha habido quién tira la piedra y esconde la mano. Pero ¿cómo fiarse del criterio de quién no se da a conocer?
Esa persona que te ha dicho todas esas cosas no lo ha hecho por la mera bondad de su corazón, sino con el más puro afán de hacerte daño. Pero recuerda Albe, que tú tienes el poder; que no insulta quien quiere, sino quien puede, y que si tú permites que un comentario malintencionado te afecte sería como reconocerle la verdad.

Ese cretino que tan pomposamente alardea de inteligencia emocional no merece ni una sola de tus lágrimas. Y no lo escuchaba yo al oido ni pagándome.

Los que te conocemos y te queremos, Doc, nunca nos hemos callado lo que considérabamos que debías saber. Pero tanto las críticas (que siempre han sido con la mejor voluntad y el máximo respeto y cariño) como las alabanzas te las hemos hecho de frente.

Yo he tenido también en alguna ocasión comentarios maliciosos en mi blog. Y ¿sabes qué? que cuando los ignoras, se aburren y dejan de dar el coñazo.

Lenka tiene mucha razón en todo lo que te dice.
Y me uno a ella con todo mi desprecio para poner en su sitio a los cretinos que invaden los espacios personales para realizar estos actos de vandalismo. Porque eso, y no otra cosa, es lo que son.

Muchos besos, Albe. Y si tienes que luchar con alguien, ya lo sabes: no queda sino batirnos.

Lenka dijo...

Que yo misma lo reconozco, dice. Pero tú has entendido algo? Yo he dicho que cuando se quiere a alguien se le dicen las cosas a la cara, lo bonito y lo feo. Que alentar el dolor, alimentarlo, compadecer al que sufre, dorarle la píldora, todo eso no sirve. Es negativo. Le ayudas a estancarse. A veces es más útil un "espabila, que te arreo" a un "ay, sí, cómo te comprendo". Pero todo hay que saber decirlo. El respeto y la educación no están reñidas con nada. Y te lo digo yo, que soy más partidaria de las bofetadas que del azúcar.

Quejarse y lamentarse no es de hombres? Es de personas, de seres humanos. Admiro profundamente a quienes no se quejan, a los que nunca pierden la sonrisa. Por esa admiración yo quise cambiar y dejar de ser quejica. Por esa misma razón Albe está en su lucha personal. Si tú no eres capaz de verlo o si te parece que no avanza con la rapidez que a ti te gustaría, no sabes cuáaaanto lo siento. Puedes comprarte un hámster y tratar de amaestrarlo, es más rápido y menos complejo que un ser humano. Implica menos, exige menos. Y hasta puedes decirle a todo el mundo que es tu amigo. Total, el hámster no puede negarlo.

Así que crees tener razón porque hemos saltado? Si no hubiéramos saltado, campeón, te estaríamos dando la razón. Pensaríamos: "oivá, por fin uno se atreve a decir lo que todos pensamos, callémonos como putas a ver si el Doc lo pilla". Pero no es el caso. Saltamos porque lo has hecho es injusto, es cobarde y es malintencionado, además de falso.

Que no te juzguemos por tu anonimato? Es lo único que nos das para juzgar. Qué más ofreces? Nada. Tú estás juzgando a Albe por lo que le lees, te permites ese lujo. Le juzgas a él y a nosotros, de paso. Eres así de listo, lo sabes todo sobre Albe y sobre nuestra relación con él. Conoces nuestras charlas privadas al detalle, así que puedes permitirte el lujo de opinar lo mal que lo hacemos, la de veces que le hemos pasado la mano por la espalda. Y claro, sabes que nunca jamás en la vida le hemos pegado la bronca, verdad? Es por eso? Que lo conoces, intentaste ayudarle y no fuiste capaz? Pues no pasa nada, colega, si no puedes ser útil aléjate y vive tu perfecta vida. Y déjanos a los demás en paz. "Todo tuyo", dices. Ya se ve. Ya se ve cómo has manejado el asunto, sí, señor, una salida gloriosa y elegante.

No das la cara, no ayudas y encima sueltas mierda. Desde luego es como para estar orgulloso. Es lo que yo llamo "una perreta". Muy maduro. Te vas cabreado, pero quieres que todos lo sepamos. Pues oído cocina. Hala, ya te puedes largar. Si al menos hubieras tenido el valor de decir las cosas a la cara, eso que te honraría.

Albe, ya sabes lo que nos contó Riqy. Oscar Wilde recibió muchas cartas sin firma y una firma sin carta. A ti te ha pasado lo mismo.

Eli dijo...

Len, Albe, ni siquiera merece la pena rebatirlo.
Que se quede solo en su barca de desprecio y que el resentimiento se lo lleve lejos.

Jack dijo...

Chato, es que el problema no es el anonimato. O no sólo, porque es cierto que dando la cara a uno se lo respeta siempre más. O algo.
La equivocación (creo) es pensar que lo que tú crees es La Verdad. O pensar que Como Conoces La Verdad, los demás tenemos que oírla y tenerla en cuenta. O que controlas el contenido de un blog que no es el tuyo. Siempre me ha fascinado esa capacidad del prójimo de perder el tiempo emponzoñando espacios ajenos, por cierto. Con lo fácil que es no leer lo que no gusta.
El problema, si nos ponemos repelentes, no sería la inteligencia emocional de Albe (al que no conozco casi pero intuyo, y lo que intuyo mola), ni su capacidad o incapacidad para ésto o lo otro. El problema es sobrevalorar una sinceridad mal entendida hasta el punto de entrar cual elefante en cacharrería en casa ajena y considerar que lo que tú crees es Lo Que Pasa. Como esa gente que porque te conoce y te quiere y es sincera no se corta un pelo a la hora de decirte que engordaste, o envejeciste, o vayacortedepelohorroroso, tomando como premisa que lo que ellos ven es lo que vale. Verdades como puños, oiga. Y gratis, que aún habrá que agradecértelas. ¿Te molesta que Albe tenga un estilo atormentao? Mala suerte, con no leerlo te llega y te sobra. ¿Te molesta que no tenga la vida que podría tener si se la gestionases tú? Bueno, afortunadamente cada uno gestiona su circunstancia como buenamente puede. O quiere. O le dejan.
En fin. No es una cuestión de si tienes razón o no. Es previa: la habías perdido antes de enunciar la tesis.


Por cierto. Bicos, doc.